miércoles, 8 de junio de 2011

¿Cuales son las cárceles mas famosas del mundo en la historia?

El sitio Stylish and Trendy publicó una lista con diez prisiones cuya leyenda se forjó gracias a lo infranqueable de sus muros, a las infrahumanas condiciones en las que vivían los presos e incluso a la fama de los cautivos al interior de sus celdas:


1. La Torre de Londres. No era una prisión cualquiera, desde que comenzó a usarse como tal en el año 1100 sólo recibía a prisioneros de alto rango como monarcas derrocados, clérigos de la más alta jerarquía y políticos acusados de traición. Sus más distinguidos huéspedos fueron el escritor y político Tomás Moro, Catalina Howard, Walter Raleigh y su más famosa huésped, Ana Bolena quien fue ejecutada ahí mismo.

2. Alcatraz. Funcionó como la prisión federal más importante de los Estados Unidos durante un período de casi 30 años. De 1934 a 1963 este lugar albergó a los criminales más peligrosos de su tiempo como Al Capone, Robert Franklin Stroud y George "Ametralladora" Kelly. De acuerdo a las leyendas construidas a su alrededor, escapar de la isla era imposible y de manera oficial no se reporta que ningún reo lo haya logrado.

3. Chateau d'If. Localizada en la isla de If en el archipiélago de Frioul a unos kilómetros de las costas de Marsella. Se terminó de construir en 1531 por órdenes del rey Francisco I para defender las costas del Mediterráneo. Poco tiempo después se comenzó a usar para encerrar a los presos políticos y religiosos, más de 3 mil 500 protestantes franceses fueron encerrados ahí. Dejó de funcionar como cárcel y abierta al público en 1890. Su fama internacional se debe a que Alejandro Dumas la utilizó como locación para su novela El Conde de Montecristo.

4. Isla Robben. Está ubicada a siete kilómetros de Ciudad del Cabo en Sudáfrica. Siglos atrás, holandeses, portugueses y británicos la usaron como colonia de leprosos y base militar. Durante el apartheid fue utilizada para encarcelar a los disidentes y presos políticos, entre ellos Nelson Mandela, con la caída de este régimen la prisión se convirtió en un importante atractivo turístico.

5. Tuol Sleng. Es una de las prisiones más temidas del mundo. Era una escuela que fue adaptada para ser utilizada en tiempos del régimen del Jemer Rojo en Camboya. Se dice que más de 17 mil personas fueron torturadas y ejecutadas en sus instalaciones. Ahora es también un museo.

6. Isla Gorée. Se encuentra cerca de la costa de Senegal y fue el lugar donde miles de africanos eran detenidos mientras esperaban el momento de ser embarcados rumbo a los destinos coloniales. Actualmente la llamada "Casa de Esclavos" funciona como un museo.

7. Castillo Elmina. Fue construido por los portugueses en las costas de Ghana en 1482. primero se le utilizó como una bodega de los productos obtenidos de África que se embarcaban hacia Europa, cuando al demanda de esclavos en las colonias creció, el castillo cambió su orientación y las bodegas fueron acondicionadas como celdas para mantener ahí a las personas que serían conducidas a América

8. Prisión Hoa Lo. Fue construida a fines del siglo XIX cuando Vietnam era colonia francesa y se utilizaba para los presos políticos. Más adelante, durante la Guerra de Vietnam, el gobierno comunista del norte la utilizó para los soldados norteamericanos. El ex candidato a la presidencia de Estados Unidos, John McCain estuvo detenido en este lugar bautizado por los propios cautivos como el "Hilton de Hanoi".

9. Sultanahmet. Se localiza en Turquía, se construyó durante las primeras dos décadas del siglo XX bajo el gobierno del llamado Imperio Otomano. Era una cárcel exclusiva para los presos políticos y de conciencia. Escritores, artistas y periodistas fueron encerrados ahí. El edificio fue comprado y ahora funciona como un hotel de lujo.

10. Isla del Diablo. Ubicada en la Guayana francesa se inauguró como prisión durante el gobierno de Napoleón III en 1853 y funcionó como tal hasta 1952. Se calcula que cerca de 80 mil personas estuvieron detenidos ahí. Las extremas condiciones climatológicas la hicieron un lugar temible. Es conocida gracias a la novela Papillon basada en las experiencias de Henri Charrière quien fue convicto del lugar

martes, 17 de mayo de 2011

A 30 años de la última victoria de Reutemann en la Fórmula 1

Fue el 17 de mayo de 1981 en Zolder, Bélgica, a borde de un Williams. Desde entonces, nunca un piloto argentino volvió a ganar una carrera de la máxima categoría el automovilismo.

En esa fecha, Carlos Reutemann lograba, en Zolder (Bélgica), su 12ª y última victoria en la Fórmula Uno. Después no hubo más. El 18 de mayo de ese año comenzaron tres décadas de frustraciones y un sinfín de desventuras con autos que en algunos casos jamás cruzaron la meta al final de una carrera.

No se valora lo que se tiene hasta que luego se pierde. Eso decía el Patón Bauza mientras dirigía a Rosarfio central durante la Copa Libertadores de América de 2001. Y vaya si tenía razón. No hacen falta demasiadas explicaciones.

¿Cuánto se disfrutaría hoy de un piloto en la Fórmula 1? Y más aún, ¿cuál sería la excitación por darle fuerza frente al televisor a un compatriota que pelee por el título mundial? Hoy, en Argentina las transmisiones de Fórmula 1 se mantienen en el grupo de elite de las emisiones deportivas. Por la tradición que existe en nuestro país ante una actividad que no tiene parecidos en otras latitudes, por un pasado glorioso construido sobre la base de grandes exponentes del mundo de la velocidad, maximizado con la figura de Juan Manuel Fangio, que aún hoy deslumbra por sus actuaciones (y sus acciones) en el automovilismo de antaño.

Hace 30 años, Carlos Alberto Reutemann lograba un triunfo soñado, de esos que cuentan con la dosis necesaria de supremacía en cada instancia de un fin de semana contundente. El ex gobernador de Santa Fe, con el Williams FW07C Cosworth, obtenía la victoria en el circuito de Zolder. Era su duodécimo éxito en la máxima categoría. En una temporada que lo tenía como el gran protagonista, seguramente nadie suponía que ése, el del Gran Premio de Bélgica, sería su último triunfo. Y el de un piloto nacional en la F-1. Un año después, Lole ya no estaría en el gran circo de la velocidad y a partir de allí se transitó por una etapa de frustraciones e intentos fallidos, pese a la llegada sin persistencia: Larrauri, Fontana, Tuero, Mazzacane y otros que se quedaron en los umbrales.

La carrera de Zolder 1981 fue el punto más alto de Reutemann. Al menos así lo denotaban los registros de su Williams y la posición en el campeonato. "En una carrera absolutamente irregular, donde merodearon los accidentes y hasta se llegó a jugar con la vida de pilotos y mecánicos, emergió la figura maciza de un Carlos Reutemann que confirmó plenamente que se encuentra en un momento inmejorable de su carrera. Pole position , récord de vuelta, pruebas con tanques llenos, la carrera y la punta en el campeonato lo confirman plenamente. Las primeras 20 vueltas fueron espectaculares, pero Didier Pironi (Francia), Nelson Piquet (Brasil) y Alan Jones (Australia), que comandaban las acciones, se fueron autoeliminando con roces y errores y Lole se llevó 9 puntos de oro en sus aspiraciones de campeón", contaba el enviado de la revista Corsa, el recordado Germán Sopeña.

Aquella competencia fue fabulosa por lo vivido en las primeras 20 vueltas, en las que Pironi (Ferrari), Piquet (Brabham), Jones (Williams) y luego Jacques Laffite (Talbot-Matra), junto con el propio Reutemann, brindaron los grandes espectáculos que hoy tanto extraña la máxima categoría y que no sabe cómo hacer para recuperar.

Reutemann padeció un problema mecánico, que al principio no sabía si era de embrague. Sin embargo, ganó. Completó las 54 vueltas (se habían programado 70, pero la lluvia obligó la finalización 16 giros antes) en 1h16m31s61/1000, a un promedio de 180,445 km/h. El récord de vuelta fue de él, en la 37, a 184,192 km/h (1m23s30/1000 la vuelta), y la pole position la había obtenido con 1m22s28/100, a 186,475 km/h.

Pese a la contundencia, la victoria y la cima del campeonato mundial (Lole acumulaba 34 puntos contra 22 de Piquet y 18 de Jones), Reutemann no esbozó sonrisa alguna. La Fórmula 1 vivió momentos álgidos horas previas, con el accidente trágico del mecánico de Osella Giovanni Amadeo, atropellado por el mismo Lole el viernes de la actividad oficial, y en la grilla del GP otro auxiliar fue embestido en plena largada, cuando asistía el Arrows de Ricardo Patrese y fue chocado por su compañero de equipo, Siegfried Stohr. Pese a las imágenes asombrosas, sólo sufrió fracturas en una pierna. El clima de hartazgo por la seguidilla de accidentes condicionó a los pilotos, que se solidarizaron con los mecánicos en la protesta esgrimida en plena recta principal.

"Pareció abandonar dolorido su máquina. Reutemann no mostraba sonrisa alguna al caminar hacia el podio, apretado por mil requerimientos fotográficos. En el podio volvió a sentarse, muy cansado y siempre serio. Después recibió sin palabras su trofeo" Así describió el periodista Alfredo Parga, enviado especial de La Nacion, aquella ceremonia sin alegrías.

No se valora lo que se tiene hasta que finalmente se pierde. Así como en aquellos días de 1981 Reutemann acaparaba la atención popular, hoy se extrañan aquellas mañanas frente a los entonces novedosos televisores a color empujando con fervor el sueño argentino. A 30 años del último triunfo nacional en la Fórmula 1, con la añoranza del éxito y la desilusión de repetidas frustraciones. Sin elementos que construyan un futuro esperanzador.

Fuente: rosario3.com

sábado, 23 de abril de 2011

Poema compartido

La idea es, mis amigos, exponer nuestros pensamientos, nuestras sensaciones, nuestros sentimientos. Obviamente no pondré censura alguna salvo por aquello que pueda herir a otros y lastimarlos.


Dejo una frase para comenzar, espero que se sumen y hagamos nuestro el espacio… gracias.

Con solo ofrecer mis tiempos los vacíos quedan solos (Guillermo)
y la soledad no puede con mis intentos (Rubén))
desconsoladamente las lágrimas buscan y buscan (Renée)
y se encuentran con el beso apasionado (Rocío)

lunes, 4 de abril de 2011

No siempre debemos ser veloces

La velocidad nos ayuda a apurar los tragos amargos. Pero esto no significa que siempre debamos ser veloces. En los buenos momentos de la vida, más bien conviene demorarse. Tal parece que para vivir sabiamente hay que tener más de una velocidad. Premura en lo que molesta, lentitud en lo que es placentero. Entre las cosas que parecen acelerarse figura -inexplicablemente- la adquisición de conocimientos.

En los últimos años han aparecido en nuestro medio numerosos institutos y establecimientos que enseñan cosas con toda rapidez: "....haga el bachillerato en 6 meses, vuélvase perito mercantil en 3 semanas, avívese de golpe en 5 días, alcance el doctorado en 10 minutos....."

Quizá se supriman algunos... detalles. ¿Qué detalles? Desconfío. Yo he pasado 7 años de mi vida en la escuela primaria, 5 en el colegio secundario y 4 en la universidad. Y a pesar de que he malgastado algunas horas tirando tinteros al aire, fumando en el baño o haciendo rimas chuscas.

No creo que ningún genio recorra en un ratito el camino que a mí me llevó decenios.

¿Por qué florecen estos apurones educativos? Quizá por el ansia de recompensa inmediata que tiene la gente. A nadie le gusta esperar. Todos quieren cosechar, aún sin haber sembrado. Es una lamentable característica que viene acompañando a los hombres desde hace milenios.

A causa de este sentimiento algunos se hacen chorros. Otros abandonan la ingeniería para levantar quiniela. Otros se resisten a leer las historietas que continúan en el próximo número. Por esta misma ansiedad es que tienen éxito las novelas cortas, los teleteatros unitarios, los copetines al paso, las "señoritas livianas", los concursos de cantores, los libros condensados, las máquinas de tejer, las licuadoras y en general, todo aquello que nos ahorre la espera y, permita recibir mucho entregando poco.

Todos nosotros habremos conocido un número prodigioso de sujetos que quisieran ser ingenieros, pero no soportan las funciones trigonométricas. O que se mueren por tocar la guitarra, pero no están dispuestos a perder un segundo en el solfeo. O, que, le hubiera encantado leer a Dostoievsky, pero sus libros, les parecen muy extensos .

Lo que en realidad quieren estos sujetos es disfrutar de los beneficios de cada una de esas actividades, sin pagar nada a cambio.

Quieren el prestigio y la guita que ganan los ingenieros, sin pasar por las fatigas del estudio. Quieren sorprender a sus amigos tocando "Desde el Alma" sin conocer la escala de si menor. Quieren darse aires de conocedores de literatura rusa sin haber abierto jamás un libro.

Tales actitudes no deben ser alentadas, me parece. Y sin embargo eso es precisamente lo que hacen los anuncios de los cursos acelerados de cualquier cosa.

Emprenda una carrera corta. Triunfe rápidamente. Gane mucho "vento" sin esfuerzo ninguno.

No me gusta. No me gusta que se fomente el deseo de obtener mucho entregando poco. Y menos me gusta que se deje caer la idea de que el conocimiento es algo tedioso y poco deseable.

¡No señores: aprender es hermoso y lleva la vida entera!

El que verdaderamente tiene vocación de guitarrista jamás preguntará en cuanto tiempo alcanzará a acompañar la zamba de Vargas. "Nunca termina uno de aprender" reza un viejo y amable lugar común. Y es cierto, caballeros, es cierto.

Los cursos que no se dictan: Aquí conviene puntualizar algunas excepciones. No todas las disciplinas son de aprendizaje grato, y en alguna de ellas valdría la pena una aceleración. Hay cosas que deberían aprenderse en un instante: El olvido, sin ir más lejos. He conocido señores que han penado durante largos años tratando de olvidar a damas de poca monta (es un decir). Y he visto a muchos doctos varones darse a la bebida por culpa de señoritas que no valían ni el precio del primer Campari. Para gentes como ésta, sería bueno dictar cursos de olvido. "Olvide hoy, pague mañana". Sólo por citar un ejemplo, claro, pero así, terminaríamos con tanto canalla inolvidable que anda dando vueltas por el alma de las buenas personas.

Otro curso muy indicado sería el de humildad. Habitualmente se necesitan largas décadas de desengaños, frustraciones y fracasos para que un señor soberbio entienda que no es tan pícaro como él supone. Todos -el soberbio y sus víctimas- podrían ahorrarse centenares de episodios insoportables con un buen sistema de humillación instantánea.

Hay -además- cursos acelerados que tienen una efectividad probada a lo largo de los siglos. Tal es el caso de los "sistemas para enseñar lo que es bueno", "a respetar" ó "quién es uno", etc.

Todos estos cursos comienzan con la frase "Yo te voy a enseñar" y terminan con un flor de castañazo. Son rápidos, efectivos y terminantes.

Elogio de la ignorancia: Las carreras cortas y los cursillos que hemos venido denostando a lo largo de este opúsculo tienen su utilidad, no lo niego. Todos sabemos que hay muchos que han perdido el tren de la ilustración y, no por negligencia. Todos tienen derecho a recuperar el tiempo perdido. Y la ignorancia es demasiado castigo para quienes tenían que laburar mientras uno estudiaba.

Pero los otros, los buscadores de éxito fácil y rápido, no merecen la preocupación de nadie. Todo tiene su costo y el que no quiere afrontarlo es un garronero de la vida.

De manera que aquel que no se sienta con ánimo de vivir la maravillosa aventura de aprender, es mejor que no aprenda.

Yo propongo a todos los amantes sinceros del conocimiento el establecimiento de cursos prolongadísimos, con anuncios en todos los periódicos y en las estaciones del subterráneo;

"Aprenda a tocar la flauta en 100 años".

"Aprenda a amar aunque le lleve incontables fracasos"

"Aprenda a vivir durante toda la vida".

"Aprenda. No le prometemos nada, ni el éxito, ni la felicidad, ni el dinero. Ni siquiera la sabiduría. Tan sólo los deliciosos sobresaltos del aprendizaje".

Alejandro Dolina

martes, 29 de marzo de 2011

Aquella actitud que nos llenó de orgullo

Fue el 29 de Marzo de 1991 en Río de Janeiro
Ese día  se suscitó una rebelión. Carlos Alberto Reutemann no hizo caso a la orden de Williams que llegó a través de un cartel y ganó el Gran Premio de Brasil, en la pista del barrio Jacarepaguá. El cartel "ordenaba" a Lole que dejara pasar a Alan Jones, segundo en la pista, para favorecerlo en el campeonato.
Aquella carrera 30 años atrás quizá haya decidido el destino de un campeonato que Reutemann terminó perdiendo en la última fecha, por un punto, ante el Brabham de Nelson Piquet, y en una playa de estacionamiento en Las Vegas.

jueves, 17 de marzo de 2011

Anoche cuando dormía


Anoche cuando dormía

soñé ¡bendita ilusión!

que una fontana fluía

dentro de mi corazón.

Dí: ¿por qué acequia escondida,

agua, vienes hasta mí,

manantial de nueva vida

en donde nunca bebí?


Anoche cuando dormía

soñé ¡bendita ilusión!

que una colmena tenía

dentro de mi corazón;

y las doradas abejas

iban fabricando en él,

con las amarguras viejas,

blanca cera y dulce miel.


Anoche cuando dormía

soñé ¡bendita ilusión!

que un ardiente sol lucía

dentro de mi corazón.

Era ardiente porque daba

calores de rojo hogar,

y era sol porque alumbraba

y porque hacía llorar.


Anoche cuando dormía

soñé ¡bendita ilusión!

que era Dios lo que tenía

dentro de mi corazón.


Antonio Machado




























































lunes, 7 de febrero de 2011

Einstein y sus respuestas

Albert Einstein (1879-1955), Premio Nóbel de Física en 1921, gozó de una rapidez mental propia de un genial humorista

*1*

Un periodista le preguntó a Einstein:

- '¿Me puede Ud.. explicar la Ley de la Relatividad?'

Y Einstein le contestó:

- '¿Me puede Ud. explicar cómo se fríe un huevo?'

El periodista lo miró extrañado y le contesta:

- 'Pues, sí, sí que puedo'.

A lo cual Einstein replicó:

- 'Bueno, pues hágalo, pero imaginando que yo no sé lo que es un huevo, ni una sartén, ni el aceite, ni el fuego'.

*2*

Durante el nazismo Einstein, a causa de ser judío, debió de soportar una guerra en su contra urdida con el fin de desprestigiar sus investigaciones. Uno de estos intentos se dio cuando se compilaron las opiniones de 100 científicos que contradecían las de Einstein, editadas en un libro llamado 'Cien autores en contra de Einstein'.

A esto Einstein respondió:

-'¿Por qué cien?. Si estuviese errado haría falta sólo uno'.

*3*

En una conferencia que Einstein dio en un Colegio de Francia, el escritor francés Paul Valery le preguntó:

- 'Profesor Einstein, cuando tiene una idea original, ¿qué hace? ¿La anota en un cuaderno o en una hoja suelta?'

A lo que Einstein respondió:

- 'Cuando tengo una idea original no se me olvida'.

*4*

Einstein tuvo tres nacionalidades: alemana, suiza y estadounidense. Al final de su vida, un periodista le preguntó qué posibles repercusiones habían tenido sobre su fama estos cambios.

Einstein respondió:

- 'Si mis teorías hubieran resultado falsas, los estadounidenses dirían que yo era un físico suizo; los suizos que era un científico alemán; y los alemanes que era un astrónomo judío'.

*5*

En 1919, Einstein fue invitado por el inglés lord Haldane a compartir una velada con diferentes personalidades. Entre éstas había un aristócrata muy interesado en los trabajos del físico. Tras una larga conversación, el inglés explicó a Einstein que había perdido recientemente a su mayordomo y que aún no había encontrado un sustituto.

- 'La raya del pantalón la he tenido que hacer yo mismo, y el planchado me ha costado casi dos horas'.

A lo que Einstein comentó:

-'Me lo va a decir a mi. ¿Ve usted estas arrugas de mi pantalón? Pues he tardado casi cinco años en conseguirlas.'

*6*

En una reunión social Marilyn Monroe se cruzó con Albert Einstein y ella le sugirió lo siguiente:

- 'Qué dice profesor, ¿deberíamos casarnos y tener un hijo juntos? ¿Se imagina un bebé con mi belleza y su inteligencia?'.

Einstein muy seriamente le respondió:

- 'Desafortunadamente temo que el experimento salga a la inversa y terminemos con un hijo con mi belleza y su inteligencia'.

*7*

Se cuenta que en una reunión social Einstein coincidió con el actor Charles Chaplin. En el transcurso de la conversación, Einstein le dijo a Chaplin:

- 'Lo que he admirado siempre de usted es que su arte es universal; todo el mundo le comprende y le admira'.

A lo que Chaplin respondió:

- 'Lo suyo es mucho más digno de respeto: todo el mundo lo admira y prácticamente nadie lo comprende'.

*8*

Y por último uno de los chistes favoritos que Einstein relatara en reuniones con políticos y científicos.



Se cuenta que en los años 20 cuando Albert Einstein empezaba a ser conocido por su Teoría de la Relatividad , era con frecuencia solicitado por las universidades para dar conferencias. Dado que no le gustaba conducir y sin embargo el coche le resultaba muy cómodo para sus desplazamientos, contrató los servicios de un chofer.

Después de varios días de viaje, Einstein le comentó al chofer lo aburrido que era repetir lo mismo una y otra vez.

- 'Si quiere -le dijo el chofer- lo puedo sustituir por una noche. He oído su conferencia tantas veces que la puedo recitar palabra por palabra.'

Einstein estuvo de acuerdo y antes de llegar al siguiente lugar, intercambiaron sus ropas y Einstein se puso al volante.

Llegaron a la sala donde se iba a celebrar la conferencia y como ninguno de los académicos presentes conocía a Einstein, no se descubrió la farsa. El chofer expuso la conferencia que había oído repetir tantas veces a Einstein.

Al final, un profesor en la audiencia le hizo una pregunta. El chofer no tenía ni idea de cuál podía ser la respuesta, sin embargo tuvo una chispa de inspiración y le contestó:

- 'La pregunta que me hace es tan sencilla que dejaré que se la responda la persona que se encuentra al final de la sala..., que es mi chofer'.