domingo, 8 de marzo de 2009

A dos meses


Hace ya dos meses.
Extraño tus risas, tus bromas, tu forma de vivir.
Ansío recuperar el oxígeno
que le das a nuestras vidas.
Te busco en cada rincón, en cada silencio,
en cada espacio.
Y no estás. No estás.
Me duele el alma al recordarte,
y no puedo evitar, a veces,
alguna lágrima traidora y solitaria
que deja aldescubierto mi pesar.
¿Está tu destino lejos de nuestro hogar,
lejos de todo aqeullos que compartimos
y disfrutamos?
¿Lejos de aquello que nos hizo pensar y llorar,
sentir y sonreir?
Yo te entiendo.
Trato de superar la realidad que elegiste, fantaseando
con tu presencia.
Te busco en las nubes,
en las estrellas y en el viento.
Intento, en vano, recuperarte.
Para mimarte, para besarte,
para estrecharte en mis brazos
y decirte que te quiero.
Han pasadodos meses y tu ausencia se siente,
se palpa.
Son, quizás, los primeros dos meses
del inicio de una nueva etapa en tu vida.
En nuestras vidas.
Hija querida, Gabriela, te sigo amando.
Te seguiré extrañando
como ayer, como hoy, como siempre.
Sé que estás, pero no te tengo.
Deberé conformarme con soñarte en cada pájaro,
en cada flor, en cada música.



Guillermo Reyna Allan

Posadas, 8-3-2000


Para mi hija, Gabriela.

martes, 24 de febrero de 2009

Y EL AMOR SIGUE INTACTO


Todo está en calma.
Las promesas hechas no se han ido
Y el amor sigue intacto.
En el laberinto de las dudas, de tus dudas,
hay un puñal que hiere. Que desgarra.
Pero... mira, observa... en él no hay sangre.
Todo lo imaginas... e imaginas mal.
Tranquilidad. ¿Por diez años..? Por una vida.
Mira en derredor y sólo hallarás paz.
Y el amor sigue intacto.
Nos busques fantasmas. No los hay.
Vivo en vos.Pienso en vos. Sueño en vos.
No tengo ni quiero locuras.
Y el amor sigue intacto.
Todo está en calma.
Toma mi paz y...dame paz.


A mi esposa, Patricia

Guillermo Reyna Allan

Río IV – Abril de 1997

sábado, 31 de enero de 2009

El recuerdo


Era una tarde quieta de Agosto.
El viento escondió su murmullo, y las aves
plegaron sus alas.
Las nubes detuvieron su peregrinar
y apenas, apenas, el sol entibiaba
nuestras almas.
¿Porqué esa tristeza?
Fueron dos puñaladas
y un grito.
El recuerdo. ¡Ay!, el recuerdo.

Hubo perdón. Mas, no olvido.
El cielo se abrió en una sinfonía
de azules.
Y una asamblea de pájaros
celebró las risas.
La lágrima se reinstaló
en su templo.
Y el llanto se batió en retirada.
El recuerdo. ¡ Ay!, el recuerdo.
El amor pudo más que todo




Guillermo Reyna Allan

Río Cuarto, Agosto de 1999

jueves, 22 de enero de 2009

EN CALMA


En calma.
Pasó el desasosiego, la tristeza, el desamparo.
Una pequeña raicilla, tierna, bella,
humedece mis labios.
Allá a la distancia, el cielo límpido,
se promete sin mácula.
Bajo la sombra de este retazo de montaña
mi corazón parpadea sin ansias.
Tengo la compañía de un cardenal somnoliento,
que tímidamente revolotea a su antojo.
En calma.
Tu risa llega como un recuerdo apacible.
Hoy no estás y, sin embargo, no lloro.
Mucho me has dado. Mucho te di.
Aún te poseo, pero yo, yo estoy libre.
Ah, y aclaro, sin remordimientos,
sin besos, sin caricias, pero...en calma.



GUILLERMO REYNA ALLAN


Río Cuarto - Noviembre, 1998

sábado, 10 de enero de 2009

Mi niño especial

El tema es inspirado en una canción de Martín Valverde. En sí es toda una poesía. Se los dejo para que lo disfruten...

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sábado, 3 de enero de 2009

El "nuevo" Desiderata

El link me lo mandó mi amiga Cristina González de Luján. Es hermoso y vale la pena seguirlo hasta el final... Que lo disfruten


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domingo, 28 de diciembre de 2008

¿DONDE ESTAS ?


¿ Donde estás, querido Viejo ?
En mañanas diáfanas, tardes turbias, y noches tristes,
busqué tu amparo. Tu sonrisa tranquilizadora,
tus palabras sabias.Y, a veces, no te encontré.

Quizás te busqué donde no debía.
Y me olvidé de Vos. Me olvidé de Dios.
Equivoqué el rumbo. Y me golpeé.
Intenté desviarme. Y no pude.Me esforcé en cambiar. Y fue imposible.

Y, entonces, como ahora, como siempre,
le pregunté al viento, ¿ dónde estás ?
Y la respuesta ululaba entre las hojas de mi mente:
“estoy con vos, en cada uno de tus actos,equivocados o no. Siempre estoy con vos.’’
Y, cuando miré dentro de mí, te encontré, querido Viejo.

En mis hijos. En mi esposa. En mis sueños.

Te encontré, querido Viejo.Y al encontrarte me descubrí.

Y al descubrirme me reencontré con Dios.

GUILLERMO REYNA ALLAN
Posadas - Octubre, 1990


Para mi Padre, Ricardo Reyna Lascano